miércoles, 8 de septiembre de 2010

Internacionales: Más de un millón de personas en la calle por la huelga general en Francia


PARO Y MULTITUDINARIA MARCHA EN FRANCIA PARA IMPEDIR QUE SE ELEVE 2 AÑOS LA EDAD JUBILATORIA. LOS TRABAJADORES FRANCESES RESISTEN EL AJUSTE.
París, 7 sep (EFE).- Más de un millón de franceses se manifestaron hoy para pedir al presidente, Nicolas Sarkozy, que rectifique su proyecto de retrasar la edad de jubilación, el mismo día en que los diputados comenzaron el debate de la reforma que retrasa la edad mínima de jubilación de 60 a 62 años.
El Gobierno, que estimó en 1.120.000 los manifestantes en todo el país, y los sindicatos, que los cifraron entre 2,5 millones y más de tres millones, coincidieron en que la de hoy fue una jornada de apoyo más numeroso que la anterior huelga por las pensiones el pasado 24 de junio.
Los sindicatos aseguraron haber logrado la mayor movilización de los últimos años, en una jornada en la que afirmaron haber sacado a la calle a 2,75 millones de personas, según la CGT (Confédération Générale du Travail), cifra que el sindicato SUD llevó a más de 3 millones. Era su objetivo, conseguir una buena respuesta, la única forma para intentar de hacer recular al Gobierno, como ya sucedió con las históricas manifestaciones de diciembre de 1995 y en mayo de 2003, cuando lograron paralizar reformas que iban en el mismo sentido.
París fue una vez más el epicentro de la protesta, por reunir más manifestantes que ninguna otra ciudad, 350.000, según los sindicatos-, pero también por haber dado cita a los líderes de los principales sindicatos y a responsables políticos de la izquierda. "Es la mayor movilización de los últimos años", aseguraba el líder del sindicato CFDT, François Chérèque, mientras que su colega de la CGT, Bernard Thibault, no dudaba en declarar que "la movilización es superior a la del pasado 24 de junio". "Ese era nuestro objetivo y el Gobierno no podrá obviar lo que está pasando", agregó. Pero ajeno al ruido de la calle, el ministro de Trabajo continuaba en la Asamblea defendiendo su proyecto "normal", "natural" y "lógico", la única forma de asegurar, dijo, el futuro de las pensiones. El ministro, salpicado por el llamado "caso Bettencourt" -un escándalo de tráfico de influencias en torno a la heredera del imperio cosmético L'Óreal-, se mostró firme.

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